miércoles, 18 de julio de 2007

Nueva distinción al Servicio de Endoscopía Ginecológica


La Dra. Nina Gyneé Quintero Becerra, egresada del INPER y Asistente al Servicio de Endoscopía Ginecológica de nuestro hospital, obtuvo el tercer lugar en el certamen de Trabajos Libres del IX Congreso Nacional de Endoscopía Ginecológica, celebrado en Puerto Vallarta del 4 al 7 de julio del presente año, con la presentación del trabajo titulado HALLAZGOS LAPAROSCÓPICOS E HISTEROSCOPICOS DE TUBERCULOSIS GENITAL. PRESENTACION DE UN CASO
Autor: Dra. Nina Gyneé Quintero Becerra. Coautores: Dr. Gabino Vaca Carvajal,
Dr. Sergio Bernal Martínez, Dr. Alfonso Mercado Pérez.
Hospital Civil de Guadalajara “Fray Antonio Alcade”
RESUMEN
La tuberculosis genital es considerada una enfermedad rara en nuestro medio, en México la frecuencia descrita en 1977, fue cercana a 0.5% del total de pacientes ginecológicas y del 2 al 9%, entre las pacientes infértiles. Nosotros presentamos el siguiente caso clínico: Mujer de 23 años con esterilidad primaria de 5 años de evolución, estrato socioeconómico medio, como antecedente de importancia: consumo de leche bronca en varias ocasiones , menarca a los 13 años, ritmo menstrual de 30 por 5 días, con sangrado escaso, sin uso de método anticonceptivo. La histerosalpingografía mostró obstrucción tubaria bilateral, cavidad uterina tubular disminuida en tamaño con bordes irregulares, Se realizó laparoscopia diagnóstica encontrando los siguientes hallazgos: múltiples implantes peritoneales que oscilaban entre 0.5 a 3 mm. de diámetro, en la histeroscopia se observó múltiples sinequias densas y friables, cavidad uterina deformada, tubular, sólo se visualizó un ostium tubario. Se realizó prueba de Mantoux, siendo ésta francamente positiva, el diagnóstico se confirmó por medio de cultivos de tejido, obtenidos mediante toma de biopsias dirigidas. Actualmente se encuentra con tratamiento a base de ripampicina e isoniacida.
La incidencia de la tuberculosis genital no ha sido claramente determinada, ya que su pleomorfísmo clínico dificulta su sospecha, el abordaje debe realizarse con histerosalpingografia, laparoscopia, histeroscopia con toma de biopsias, y el diagnóstico se establece por medio del cultivo. La duración del tratamiento antifímico oscila entre seis meses a un año. El pronóstico reproductivo en pacientes con tuberculosis genital es reservado.
OBJETIVO: Reportar los hallazgos histeroscopicos y laparoscopicos en un caso de tuberculosis genital así como resaltar la importancia que tienen ambos procedimientos como métodos de sospecha diagnóstica.
INTRODUCCIÓN: La incidencia de tuberculosis genital es difícil de estimar varía desde el 0.0005% al 2.5% en países desarrollados.1
La prevalencia estimada en España es de 60 a 100 por 100 000 habitantes y cada año se registran un 0.1 a 0.2% de casos de tuberculosis genital.5
Con la introducción de la quimioterapia moderna se logró disminuir el número de casos nuevos de tuberculosis, fenómeno que se observó hasta hace más de una década. A partir de la segunda mitad de los años ochenta, la curva epidemiológica de la tuberculosis se revirtió, volviendo a ascender. Actualmente, a pesar de casi 50 años de continuar empleando fármacos antituberculosos eficaces, la enfermedad continúa presentándose. Las razones de la reciente curva epidemiológica en ascenso en la incidencia de la tuberculosis, son múltiples. Destaca el deterioro de los programas de vigilancia epidemiológica, el menor control de los casos diagnosticados y el advenimiento del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.1
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la tuberculosis en 1993, como una emergencia sanitaria mundial. La tuberculosis genital ha cobrado un creciente interés, debido principalmente al incremento en su incidencia. En México, la frecuencia de tuberculosis genital ha tenido variaciones: así la frecuencia descrita en 1977, fue cercana a 0.5% del total de pacientes ginecológicas y del 2 al 9%, entre las pacientes infértiles. 2 En la mayoría de los casos se trata de formas posprimarias, generalmente asintomáticas aunque puede presentarse alteraciones del ciclo menstrual, amenorrea, esterilidad y metrorragia posmenopáusica.
La patogénesis de la tuberculosis en el tracto genitourinario es similar a otras formas de tuberculosis extrapulmonar. La tuberculosis pélvica ocurre después de una diseminación hematógena del Mycobacterium tuberculosis desde el sitio primario pulmonar. Aproximadamente el 5% de los casos de tuberculosis pulmonar ocurren secundaria a la diseminación desde la vejiga, el recto o los intestinos, a través de la superficie del peritoneo de la pelvis. Raramente la tuberculosis cervical, vulvar y vaginal resulta de un contacto sexual con una pareja con tuberculosis del tracto genitourinario.3
La mayoría de las pacientes (90 al 100%) con tuberculosis genital presentan la enfermedad en ambas trompas de Falopio. La causa de la predilección del M. tuberculosis por las trompas de Falopio es desconocida. El proceso infeccioso dentro de las salpinges puede permanecer latente por años y reactivarse años mas tarde, desde este lugar puede diseminarse causando peritonitis (45%), o enfermedad ovárica (10 al 30%) o involucrar el endometrio (50 al 80%) o menos frecuente afectar al cérvix (<5%)>